Crea tu personaje

Guía: Crea tu personaje de rol

Crear un personaje de rol en World of Warcraft, o en cualquier otra ambientación, puede ser un desafío a veces, en especial si es tu primera vez adentrándote en este mundo. Azeroth está lleno de historias, culturas y razas fascinantes, y tu personaje puede ser parte de ese mundo de una manera única. Tanto si eres novato en el rol como si no, en esta guía encontrarás cómo crear tu personaje para ayudarte en ello.

Un momento, ¿rol? Eso es, rol o roleplay, una actividad que consiste en interpretar a tu personaje. Para poner un símil, eres un actor de teatro donde interpretas a un habitante de Azeroth. Tú eliges su historia, su personalidad y le das vida. Puedes ser un simple mercader que intenta ganarse el pan en el mercado de Ventormenta, un mercenario a sueldo o un aventurero que recorre el mundo buscándose a sí mismo.

Vale, pero ¿cómo se hace? Pues muy sencillo, usando el /d o /decir para los diálogos, y el /e para cuando queremos hacer alguna acción. También es posible agregar acciones en los diálogos, colocándolas entre asteriscos (*). Aquí tienes un ejemplo:


Conceptos básicos

A la hora de crear un personaje hay algunas cosas que son importantes, y algunas de ellas determinarán cosas que veremos a continuación. La raza, por ejemplo, va a determinar su lugar de nacimiento. Y no me refiero a que, si es un humano, deba nacer sí o sí en el Reino de Ventormenta, pero hay lugares donde no podría haber nacido, como Zul’Aman o Zin-Azshari. Debe ser algo coherente a la historia de la raza que vayamos a interpretar, y eso significa tener unos mínimos conocimientos de lore. Mi primera recomendación sería leer un poco respecto a la raza que queramos interpretar.

La edad es también un factor muy importante, y a veces va ligado a lo anterior. Un elfo de la noche de cien años, por ejemplo, no pudo nacer en Teldrassil, ya que el árbol (que en paz descanse) aún no se había plantado. Más adelante publicaré una guía al respecto, porque suele haber confusión, en especial con algunas razas más longevas.

Trasfondo

Ahora que has decidido de qué raza será tu personaje y su edad, pasemos a su trasfondo (en otras palabras: su historia). ¿De dónde viene? ¿Tiene familia? ¿Qué hechos han marcado su vida? ¿Ha participado en alguna campaña o sido testigo de algún evento importante? ¿A qué clase social pertenece? Estas son algunas preguntas a las que tal vez puedas contestar, pero hay muchas más que pueden ayudarte a crear su historia (y vendrán próximamente, no os preocupéis).

Pero, ¿es necesario todo eso para rolear? Realmente no. Depende bastante de qué tan elaborada queráis su historia. A veces basta con una base simple, y ya con el tiempo se van rellenando los huecos. ¿Qué recomiendo? Lo que más os apetezca, sinceramente. No creo que un método sea mejor que el otro.

Personalidad y carácter

Tu personaje no eres tú, sino una persona distinta a ti y no reaccionará del mismo modo que tú harías a las cosas que le suceden. Además, las cosas que le han ocurrido en el pasado pueden llegar a marcar parte de su carácter. Tal vez le han traicionado tantas veces que ahora es una persona desconfiada, o quizá estuvo a punto de ahogarse de pequeño y ahora le tiene pánico al agua.

Pero el pasado no solo moldea nuestro carácter, también las pequeñas cosas forman parte del mismo. Piensa en sus tics, en los hábitos y gustos que pueda tener. Puede que no sea capaz de dormir con la puerta de la habitación abierta, que no le guste el pescado, que disfrute tallando figuras artesanales…

Apariencia

La apariencia va más allá de la transfiguración que le quieras poner. Si bien esta es importante, porque nadie va por la ciudad con una pesada armadura a menos que forme parte de la guardia o tenga un motivo para llevarla (que acabe de llegar de alguna parte, por ejemplo), ni tampoco atraviesa un páramo desértico con ropas que no eviten que muera de un golpe de calor. La apariencia puede ser su color de ojos, si tiene pecas, cicatrices, o tal vez porte joyas. Quizá, incluso, quieras usar una paleta de colores determinada.

Por ejemplo, mi personaje Valandria usa azules y plateados, ya que son los colores que más le favorecen. Como pertenece a una familia noble, sus prendas son de alta calidad, incluso la que viste cuando viaja y deja atrás los elegantes vestidos. Por contra, mi otro personaje, Alina, que se ha criado en las calles de Ventormenta, tiende a los colores tierra y tienen remiendos, además de varios bolsillos para mayor comodidad.

Relaciones

Este apartado es uno que puede dejarse un poco de lado, y que bien podría entrar dentro de la categoría del trasfondo. Se trata de las relaciones importantes de tu personaje, como sus padres, tal vez sus hermanos, pero también su mejor amigo o algún posible amor. Eso, claro, sin olvidarnos de los posibles enemigos que pueda tener.

Podéis pasarlo por alto a menos que queráis una historia muy definida.

Coherencia y límites

Aunque el rol es bastante libre, también tiene algunos límites, esas líneas rojas que no deben sobrepasarse. A continuación os dejo dos cosas a evitar y que os ahorrarán disgustos, ya que no son actitudes bienvenidas.

Metarol

El metarol, o metajuego, es aquella práctica donde nosotros como jugadores utilizamos información que conocemos pero que nuestro personaje no tiene forma de saber.

El ejemplo más sencillo, y que muchos novatos cometen, es el del nombre del otro personaje. Nosotros vemos sobre la cabeza del otro personaje su nombre, pero el nuestro solo ve a una persona frente a sí. No ve nada sobre él, de modo que carece de sentido que le salude y le diga «buenos días, Pepito».

God-mode

El god-mode, o godmodding, es cuando hacemos que nuestro personaje sea invencible, controlamos las acciones de otro sin su permiso o cuando realizamos algún acto que desafía las leyes del universo.

Tu personaje no puede ir por ahí desmembrando personas aunque sea un sádico, tampoco puede matar a nadie sin más ni robar algo que nos apetezca que tenga otro personaje. Del mismo modo, nosotros no podemos decir que otro personaje hace tal o cual acción, o reacciona de esta forma, ya que no nos pertenece.


Addons

¿Se necesitan addons para rolear? La respuesta es: no. Sin embargo, la comunidad lleva tiempo usando un par que enseguida os presento.

Muchos de los roleros de WoW, si no la mayoría, usan el Total RP 3. Este addon no solo te permite tener una pequeña hoja de personaje, también te permite ver quién más lo tiene y la información que ha dispuesto sobre el suyo, pudiendo identificar con facilidad a otros roleros. Es muy sencillo de utilizar y personalizar. En otro artículo os hablaré en detalle de él.

Crea a tu personaje

A su vez, también existe el Total RP 3: Extended. Este segundo addon, que funciona junto al anteriormente mencionado, sirve para crear objetos de rol que puedes compartir con otras personas, un inventario para ellos, misiones y campañas personalizables.


¡Creo que no me dejo nada en el tintero! Sin embargo, se vendrán más guías que crea útiles y sois bienvenidos a dejar las dudas que tengáis. Espero que, si le dais una oportunidad a esta afición, me lo dejéis en comentarios para decirme qué os ha parecido.

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