Festividad de Halloween
A lo largo del año tienen lugar diversas celebraciones, y una de ellas es la festividad de Halloween.
Orígenes
Cuentan las leyendas humanas que Halloween tiene lugar en ese momento del año en que la barrera entre los vivos y los muertos es más delgada, cuando puede sentirse la presencia de los fallecidos por aquellos que todavía caminan por Azeroth. La magia se vuelve poderosa y los fantasmas se vuelven más activos en algunas zonas. Este fenómeno culmina con el Día de los Muertos, cuando el mundo de los espíritus (las Tierras Sombrías) está más cerca que nunca al de los vivos. Durante este día tan especial, la gente se reúne en cementerios para celebrar la vida de aquellos que ya no están. Hay banquetes, flores, velas y ofrendas para que no olviden que siguen siendo queridos.
Costumbres
Costumbres regionales
«Compatriotas, me uno a vosotros en la celebración de esta noche tan venerada: la noche en la que recordamos a quienes ya no están con nosotros y nos deshacemos de aquello que nos frena. Quemamos la efigie del hombre de mimbre como símbolo del año que termina, del mismo modo en que los campesinos queman los restos de las cosechas. Las cenizas nutren la tierra, y este rito nutre nuestras almas.»
—Príncipe Arthas Menethil
Lordaeron
La festividad tuvo su origen hace innumerables años, en un ritual campesino. En Lordaeron tenían lugar diversos festivales previos a Halloween: uno solemne, uno festivo y, por último, el Festival del Hombre de Mimbre. En este último se erigía una efigie gigante de paja frente al palacio de Ciudad Capital y se le prendía fuego al atardecer de la noche de la ceremonia, simbolizando con ello el año que terminaba. Aquellos que quisieran quemar, de manera metafórica, lo que no querían llevarse consigo, arrojaban una rama al fuego. Para la época de las Grandes Guerras, eran pocos los lordaneses que creían que el rito pudiera solventar sus problemas o que el contacto con los muertos fuera posible, pero la celebración perduró.
Gilneas
En Gilneas, Halloween es una celebración de transición y cambio. El hombre de mimbre es similar al de Lordaeron. Para ellos simboliza el yo, y quemarlo representa la limpieza personal. Los gilneanos creen que deben pasar por una catarsis, así como, según palabras de las brujas de la cosecha, «los árboles suspiran y se despojan de sus hojas». Lanzan una rama al fuego para desprenderse de cualquier carga, ganando así paz y claridad.
Tras la caída de Lordaeron, los motivos por los que se llevaba a cabo la celebración fueron mayormente olvidados por la Alianza. Cuando Gilneas se unió tras el Cataclismo, reintrodujeron el Festival del Hombre de Mimbre.
El énfasis en el cambio ha ganado un significado más profundo después de que Gilneas perdiera su reino y fueran afectados por la maldición huargen. En lugar de ser una época de lamentaciones, lo ven como una oportunidad para hacerle frente a lo desconocido y deshacerse de sus cargas para superar cualquier lucha futura.
Renegados
Para los Renegados, la celebración tiene un significado muy distinto al que otras razas le dan. Celebran el día en que, en el año 22 DAP, Sylvanas Brisaveloz les liberó del control del Rey Exánime y de la Plaga. Se conmemora como un símbolo de libertad, y tienen su propio Festival del Hombre de Mimbre en el que su quema refleja su lucha contra quienes se les oponen. Son ellos quienes extendieron Halloween a la Horda.
Costumbres generales
Halloween es visto como una época de travesuras y diversión. Las gentes de Azeroth se disfrazan con máscaras y trajes, y los dulces con más azúcar que cualquier otra sustancia están en los bolsillos de todos. Los posaderos ponen cubos de dulces en sus posadas, y muchos tienen sus propios dulces.
Una actividad que se ha popularizado es la de ir a pedir dulces visitando las distintas posadas de Azeroth, o también un truco, en el que el posadero lanza al visitante una transformación mágica temporal.
Los orfanatos aprovechan para organizar viajes, llevando a los niños a su cargo distintas aldeas. De este modo, además de entretenerse, pueden ver a los aventureros trabajando durante la festividad.
