¿El rol ha muerto?
El rol está muerto. Esta es la afirmación que hacen muchas personas en los foros de World of Warcraft, pero ¿qué hay de cierto?
La respuesta es más complicada que sí o no, porque no todo se limita al rol de comunidad. Eventos masivos, como los de antes, como el Concilio de Magos, la Batalla de la Ciudad de la Muerte, la Veladuría del Sol, los torneos u otros eventos similares ya apenas se realizan. El último fue el I Aniversario de la Floración de Amirdrassil, en febrero, y el último que recuerdo anterior fue la Misa por Dalaran (aunque creo que alguno más ha habido por en medio). El porqué han fallado se deben a múltiples factores: dramas innecesarios off-rol, batallas de egos, organización nefasta, exclusión de jugadores, amiguismos… Es algo que, a la larga, ha terminado quemando a mucha gente, servidora incluida.
Ahora bien, si el rol de comunidad está agonizando, ¿el rol en sí lo está? No. Hay rol casual en Ventormenta por parte de la Alianza, y en la Horda hay interés pero falta movimiento. El rol burbuja sigue vivo: la gente rolea con su grupo de amigos o con sus hermandades. Soy consciente de que el rol burbuja siempre ha tenido connotaciones negativas entre la comunidad, pero soy de los que opinan que no tiene nada de malo rolear con tus amigos, aunque con unos límites. Esto lo explicaré un poco más adelante.
Llevo roleando en Los Errantes desde 2008, y por eso sé que las malas experiencias que hemos vivido muchos y las trifulcas que hemos visto nos han hecho ponernos un poquito a la defensiva y buscar nuestro lugar seguro dentro del servidor. Es lo que en muchas ocasiones ha hecho que la gente no quiera rolear de manera abierta y se limiten. Además, los jugadores también hemos cambiado; no tenemos las mismas responsabilidades que hace veinte años, ni los mismos horarios, ni el mismo tiempo libre. Volver a la época dorada del rol tal y como la conocimos no es posible, ¡aunque no significa que no pueda haber otra!

El rol burbuja
El rol burbuja ha sido vilipendiado desde hace muchos años. Se considera que la gente se aísla, que no es participativa y es excluyente. Esto en cierta manera es cierta por lo que he dicho más arriba, malas experiencias, pero también hay otros motivos por los que rolear con tu grupo de amigos o hermandad.
Algunas personas no quieren seguir el canon o quieren crear su propio lore. No se puede imponer a otras personas, pero cada quien es libre de rolear la ambientación como guste siempre que no la imponga sobre otros. Por ejemplo, el famoso Juego de Nobles que estuvo tan en auge hará unos quince años: hermandades que roleaban casas nobles con sus propios sistemas, historia y geografía dentro de Azeroth.
Voy a usar uno de mis personajes de ejemplo: Eliane Talbot llegó a ser noble por matrimonio y heredó una fortaleza situada en el Bosque de Elwynn. Dentro del canon, dicha fortaleza no existe ni tampoco el condado donde se llevaba a cabo la acción. Tampoco yo, como jugadora, puedo forzar a otros jugadores a aceptar mi rol. El rol burbuja es perfecto para este tipo de situaciones.
El rol casual
Como decía anteriormente, el rol casual existe. Simplemente ha mutado de lo que muchos conocíamos. Antaño era posible ir a cualquier taberna y ver a gente roleando, con la posibilidad de unirte o ir a tu aire. Esto ha quedado reducido a la nada prácticamente: en Ventormenta hay un pequeño núcleo para la Alianza, mientras que en la Horda no se cuenta con uno pero la gente sí tiene ganas de reactivarse y buscar puntos de unión.
Vecindarios
Ha habido proyectos de vecindarios de comunidad. Pueden ser un gran impulsor si se hace bien, aunque no puedo hablar demasiado al respecto ya que no me he podido unir dentro del juego a dichos vecindarios al estar limitada a una casa por facción, y solo he llegado a estar en el servidor de Discord de uno de los proyectos. Lo que vi fue un cementerio donde el silencio era el rey absoluto. Pasaba lo mismo de siempre: la gente queriendo rolear pero nadie dispuesto a dar el paso de organizar algo.
Blizzard
La etiqueta JdR que tenían los servidores Los Errantes y Shen’dralar (compartida con PvP en este último caso) desapareció hace tiempo, lo que no ayuda. La pasividad de Blizzard para hacer cumplir las normas (gente interrumpiendo eventos con juguetes o monturas, por ejemplo) es algo que también ha hecho en más de una ocasión que la gente se piense dos veces si vale la pena hacer algo para que gente no rolera o con intenciones maliciosas interrumpa.

En resumen, el rol no está muerto ni dando coletazos de ahogado, solo un poco oculto. Los síntomas son diversos, desde dramas off-rol que han llegado a las redes sociales a distintos intereses, pero la gente sigue interpretando a sus personajes y continuando sus historias. Todavía queda mucho por ofrecer.
*Las imágenes se han extraído de diversos eventos llevados a cabo en nuestra comunidad.
